viernes, 27 de agosto de 2010

Carta a un (todavía más) joven artista

Hace unas semanas un amigo de 18 años —o sea, 16 menor que yo— me pidió consejo sobre qué hacer con su incipiente vocación artística. No es que sea yo el consejero ideal sobre qué rumbo tomar como artista; pero mis metidotas de pata me otorgan una enorme autoridad para decir qué NO hacer. Sigue aquí el cuerpo principal de la carta a mi muy joven amigo:

Según mi experiencia, NINGUNA ESCUELA TE PREPARA BIEN PARA SER ARTISTA. Ninguna en el mundo. El arte es una carrera bastante autodidacta, aunque estudies una licenciatura, diplomado u opción escolarizada en general. Hay que leer mucho, investigar, cuestionar, ver y pensar. Es un proceso altamente personal e intransferible; lo más que algunos profesores pueden hacer es encauzar algunas de tus habilidades y transmitirte paquetes de información, pero nada más. Claro que es mejor estudiar una licenciatura que no estudiarla, porque es mejor vincularse y (valga la expresión) "polinizarse" mutuamente que quedarte aislado. Y el título de licenciado te abre las puertas a solicitar becas de maestría, por ejemplo.

Un buen texto que describe todo el desarrollo personal del artista dentro de su carrera es:

● Juan Acha. Introducción a la creatividad artística. Trillas, 253 págs.

Además es muy barato. Hay otro libro que te habla de la naturaleza del proceso creativo, y que a mí me ha servido en momentos de bloqueo y también para clarificar qué quiero y qué no quiero de mi propia obra:

● Eric Maisel. Fearless Creating. Jeremy P. Tarcher/Putnam, Nueva York, 1995. (Está en Amazon.com.)

Lo que yo me habría recomendado a mí mismo antes de entrar a la carrera es lo siguiente:
Escucha lo que digan profesores de tendencias opuestas entre sí.
Lee absolutamente todo lo que puedas.
Asiste a todas las exposiciones que puedas.
Aprende a investigar sobre temas específicos; investigar es una de las mejores maneras de aprender algo.
Lee biografías de artistas, sobre todo de artistas recientes.

El camino del arte es sobre todo una cosa interna; no dejes que profes, amigos, modas o quienes sean te chantajeen para hacer algo o a gustar de un tipo de arte que no te atraiga espontáneamente. (Sí hay que ser abierto, pero no hay que forzarse a ser pintor abstracto si anhelas ser figurativo, o viceversa, por ejemplo.)

No creas que en la clase de Historia del Arte vas a aprender Historia del Arte; no creas que en la clase de Pintura vas a aprender a pintar. Y así sucesivamente con todas las demás materias.

Enfócate de una vez por todas como un artista profesional, no nada más como un mero estudiante. Acuérdate de que piensas vivir de tu profesión.

Al este respecto, te recomiendo que encuentres y leas estos libros:

● Felipe Ehrenberg. El arte de vivir del arte. Biombo Negro/Conaculta, México, 2000. (Si este libro es inhallable, yo puedo sacarle copias. Quizá esté en las librerías de Conaculta.)
Cay Lang. Taking the Leap: Building a Career as a Visual Artist. Chronicle Books, San Francisco, 1998. (Está en Amazon.com.) Excelente como introducción para organizarte.
● Constance Smith. Art Marketing 101: A Handbook for the Fine Artist. ArtNetwork, Nevada City, 1997. (Está en Amazon.com.)

Son lecciones para una inmersión en la realidad profesional: te dicen cómo lidiar con la organización de tu propia carrera. Otros dos títulos te hablan de cómo conseguir contactos, socializar, obtener palancas, etc.:

Pablo Helguera. Manual de estilo del arte contemporáneo. Tumbona, México, 2005. ¡Buenísimo!
● Anne Barber & Lynne Waymon. Make Your Contacts Count: Networking Know-How for Cash, Clients, and Career Success. Amacom, Nueva York, 2002. (Está en Amazon.com.)

Y además recomiendo leer mucho, mucho sobre arte contemporáneo, o sea del arte de las últimas seis décadas, más o menos. Los temas y autores más recurrentes y útiles para empezar a armar el rompecabezas del arte contemporáneo son, entre otros:

● Marcel Duchamp
● Dadá
● Andy Warhol
● Arte conceptual en general
● Joseph Beuys

Te recomiendo una introducción general muy buena:

Tony Godfrey. Conceptual Art. Phaidon, Londres, 2001. (Lo he visto en Gandhi no hace mucho. También lo vende Amazon.)

De toda esta bibliografía, los tres títulos en negritas son según yo imprescindibles.

Te recomiendo además asomarte a la Central del Pueblo, en el Centro Histórico, (http://centraldelpueblo.org/) a tomar el curso impartido por Taniel Morales sobre arte contemporáneo. El curso es gratis. Taniel es un artista multitalentoso, su generosidad es enorme y sus clases son muy divertidas. Visita su sitio: http://www.tanielmorales.com/.

Si tienes un tiempito, asómate a mi blog: http://intisantamaria.blogspot.com/; trato algunos temas de la clase de Taniel.

Para registrar tu obra en Derechos de Autor, te puede ayudar la SOMAAP (Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plásticas): http://www.somaap.com/. Tels.: 55 31 20 82; 55 31 40 67. Trabajan sólo de lunes a viernes de 10:30 a 15:00 hrs. Dirección: Mariano Escobedo 373, 5º piso, casi esq. con Homero, a una cuadra del Liverpool de Polanco.





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domingo, 22 de agosto de 2010

Los restos de un poeta


«…chaque notaire porte en soi les débris d’un poète»: «…cada notario lleva en sí los restos de un poeta», leemos en Madame Bovary. Ese problema está —si cabe— más claramente expuesto en un dibujo del inglés Aubrey Beardsley: Le Débris d’un poète, que retrata su frustración artística ante su anodino empleo haciendo labores de escribiente.

¿Quieres dibujar, pintar? ¡Aguántate ese anhelo: primero hay que pagar la renta! ¿No sentimos todos algo similar (digo, siempre y cuando nuestra vocación no sea notarial)?
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martes, 17 de agosto de 2010

Tecnificarse (al menos un poco) o morir


Les presento mi primera ilustración hecha 100% digitalmente: en Adobe Photoshop CS4 y Corel Photo-Paint 10, usando tableta para trazar a mano. Me falta velocidad y economía de medios, me falta dominar muchas herramientas y añadir bien el color; pero creo que no va mal. Veremos qué más sale de estas técnicas.
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viernes, 13 de agosto de 2010

In Praise of Richard Schmid's “Alla Prima”

I include here my personal review of the fantastic book Alla Prima by U.S. painter Richard Schmid. If you can place your hands, eyes and mind upon that book, don't hesitate to learn from it.

Title: Alla Prima (Everything I Know about Painting)
Publisher: Stove Prairie Press (Manchester Center, Vermont, USA)
2004
Paperback
193 pages
ISBN-10: 0966211731
ISBN-13: 978-0966211733

I can hardly praise this book enough. It is full of experience and concrete knowledge.

The text is made of 10 chapters, plus an introduction:
1. Good ideas and free advice
2. Direct painting
3. Starting
4. Drawing
5. Values
6. Edges
7. Color and light
8. Composition
9. Technique
10. The magic

The book is full of Schmid's paintings, almost all of them oils.

WHAT THIS BOOK TEACHES YOU:

It teaches you how to OBSERVE 3-D REALITY AND TRANSLATE IT ON A FLAT SURFACE AS DIRECTLY AS YOU CAN. The way of achieving it is to paint LIGHT ITSELF (what you see), not the very object with descriptive minutiae (what you know). Meticulous and painstaking painting tends to be naive in most hands.

Schmid asks you to clear up your mind and trust your instinct. THE HOW BECOMES OBVIOUS ONCE YOU UNDERSTAND THE WHAT AND THE WHY.

Some of his most insistent advices are: keep it SIMPLE; don't overwork; don't use ostentatious techniques; don't make random guessing brushstrokes; do a minimum of trial and error (correction wastes time); rather be BOLD than shy, but do it without hurrying and without any thoughtless bravado. Also, EXCESSIVE BLENDING IS LIKE MUMBLING WHEN YOU SPEAK.

He teaches you that, as you start, you sholud focus on one specific problem. Set a GOAL and do it in the time available. Limiting your time helps to SIMPLIFY your works. SIMPLIFY values by SQUINTING. If edges remain sharp when you squint, paint them sharp; if they go fuzzy, paint them fuzzy. Trust your squinting.

Schmid insists on the fact that, unlike common belief, most mistakes happen with drawing not with colour. He says there is no comprehensive colour law; but there's something close to it: COOL LIGHT PRODUCES WARM SHADOWS, AND WARM LIGHT PRODUCES COOL SHADOWS. His palette has as many as 12 colours, not one more, because more than that is unnecessary (and often, the fewer colours, the better), as we can see in the colour charts--a perfect way of mixing all colours with one another until exhasusting all possible combinations of two colours plus white. (Besides, don't overmix, or else you'll obtain MUD colour.)

He recommends: Cadmium Yellow Pale, Cadmium Lemon, Cadmium Yellow Deep, Yellow Ochre Light, Cadmium Red, Terra Rosa, Alizarin Crimson, Transparent Oxide Red, Viridian, Cobalt Blue Light, Ultramarine Blue Deep, Titanium White. There is no black, since he uses different mixtures of browns or reds with blue for getting a substitute for black.

He says what good lighting is for painting.

His ideas about colour harmony and composition are very down-to-earth and full of common sense. No mystic babblings or over-intelectualized theories.


WHAT THIS BOOK DOESN'T TEACH YOU:

It doesn't deal with technical intricacies about different kinds of canvases, papers, grounds, turpentine, brushes, easels, palettes, and materials in general. (Pigments do have his full attention.) It doesn't ignore technique, but it's not the core of the text. (For that subject, you can read Ralph Mayer's book on materials.)

Since the book deals with painting in general no matter what medium you use, it doesn't speak about classical Old Master examples (no Leonardo, Velázquez, Rembrandt, Hals, Rubens or any painter in particular). You can apply the lessons to oils, acrylics, tempera, gouache, or even watercolour. By the way, there's a very brief part about using the palette knife, which obviously couldn't be applied to watercolour, for instance.

Since the book focuses on Direct Painting the way Sorolla, Sargent or many late-19th century arists did (without mentioning them much), you will find no details about Renaissance or Baroque ways of applying paint. There are not many words about glazing, for instance. There are no words about perspective or anatomy, either, for this is not a handbook for painting specific subjects, but about how to observe light and colour in general.

I love this book! Had I found and read it a long time ago, I wolud have saved years of an agonizing, careless and method-less hit-and-miss process that had no sense at all in my learning.

Schmid has a very specific method. Maybe it's not meant for all painters, but if you love Sorolla or Sargent, this is THE METHOD for you, no matter whether you are a mere beginner or an experienced artist. And even if you aim at a very different style than that of the artists just mentioned, this book can help you a lot. Trust me!

(By the way, Schmid gives very good advice at his site: http://www.richardschmid.com/.)






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martes, 10 de agosto de 2010

¿Por qué pintar?

Un pintor de obra maravillosa, el colombiano Nicolás Uribe, se pregunta por qué siempre deben inquirirle por razones, argumentos o, incluso, agudos y eruditos discursos teóricos para justificar que su arte es la pintura y no —por ejemplo— el conceptualismo.

¿Y qué si queremos pintar? ¿Pintar es una cosa demodé?

Sus cavilaciones, sus respuestas y —todavía mejor— sus pinturas están acá:

http://uribeartnews.blogspot.com/2010/08/why.html






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sábado, 7 de agosto de 2010

Contribución a la axiología de la performance en México

En México, cuando alguna disciplina de arte contemporáneo es adoptada de otras latitudes, puede serlo con actitud acrítica. Muchas veces lo es. La performance (uso el género femenino para performance no porque el género gramatical exista en inglés, sino porque sí se puede adaptar de, por ejemplo, el francés, que sí distingue géneros, y que es una lengua que feminiza el término en cuestión), la performance, digo, en México debería adoptar al menos tres nuevas denominaciones tropicalizadas que responden mejor a su naturaleza en nuestros tercermundistas pagos.

En vez de performance, usar los nombres:
- Osos
- Panchos
- Visiones

¿No suena mejor?

(Desde luego hay excepciones decorosas y dignas.)





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Si el promotor no promueve

[Dar clic en la imagen para leer en detalle.]

«No basta con querer hacerlo. Para bailar profesionalmente en México, como en muchas otras naciones, se tiene que contar con apoyo económico que provenga de una fuente distinta del sector artístico. El mecenazgo – de la familia, de amigos, del Estado, de alguna fundación, de algún amor – es una opción. Otra lo es el sacrificio personal. Una más la constituye el establecimiento de un negocio paralelo. Y también hay que contar con la posibilidad de trabajar en actividades subsidiarias de la práctica artística.» Tomado del artículo Baila quien quiere (y puede querer) por Gustavo Emilio Rosales, 25 de mayo de 2010 (http://cuerpoacuerpodco5.blogspot.com/).

El artista en general, acá y hoy, ni tiene derechos laborales, ni puede trabajar de tiempo completo en su vocación, ni tiene la seguridad de poder hacerlo algún día.

Por eso he sentido la urgencia absoluta de vender mis cuadros. Y si en mala hora me he asociado con unos promotores que no promueven, con vendedores de mi obra que apenas la venden en defensa propia, ¿sorprende mi decepción?, ¿extraña que todo el tiempo zahiera y escarnezca a estos novatos con mi sorna y befa? No son nadie, pero estorban.

No comprender lo anterior es vivir parado sobre un charco de babas y cargando la carabina de Ambrosio. Así que ¡a otra cosa, a salirme de estas seudo ayudas de pura farsa! Más mediocre sería yo si siguiera confiado en la palabra de quien no la tiene.







[Nota del 10 de agosto: A estas fechas van cinco meses de no liquidarme una pequeña cantidad de dinero, que no por su tamaño deja de ser importante.]
[Nota del 21 de agosto: Apenas hoy me fue liquidada la cantidad en cuestión.]

martes, 3 de agosto de 2010

La realidad irreal

«Since the world drives to a delirious state of things,
we must drive to a delirious point of view.»
JEAN BAUDRILLARD, La transparencia del mal

Si hoy podemos decir que no hay un fundamento de la verdad, tanto en el discurso de la filosofía como en la representación artística de la realidad, una «cosa en sí» objetivamente determinable, entonces la caverna platónica se queda sin sol, se queda sola con sus sombras. Eso es hoy lo real: juego de sombras, de ilusiones, sin referencia externa, sin más referencia que ellas mismas. Si el único fundamento existente es que no hay fundamento, éste existe, pues, en medio de la nada.

Ello sin embargo no debe hacernos prescindir de los antiguos sistemas, tanto de representación artística como de reflexión filosófica. Basta el hecho de saber que no son la esencia misma del conocimiento, o su asidero, para abordarlos de otra manera. Detrás de ellos no hay nada, y ellos enmascaran la nada; pero como no puede hablarse de la nada sino aludiéndola desde algo, hablaremos de los antiguos sistemas sólo como lo que podemos saber que son: encubrimiento, enmascaramiento. No se trata de negarlos o de destruirlos, sino de habitarlos como lo único que tenemos para nombrar el vacío. El engaño efectivo e ingenuo sólo ocurre cuando los tomamos como algo «absoluto», «real», «esencial», estable, fijo; y lo mismo ocurre cuando, dando esto último por supuesto —que son «verdaderos», «objetivos»—, los negamos y nos les oponemos. No sólo el afirmarlos, sino negar esa afirmación —y por lo tanto depender de ella— nos sume en el engaño, un engaño respecto a algo no existente. Si sabemos que no son «verdaderos» ni «objetivos», sino modos en que lo vacío existe, podemos coexistir con ellos y aceptarlos a otro nivel. La falta de fundamentos habita dentro del mismo edificio de la Razón y de la Representación; si no tienen fundamentos, no por eso las abandonamos: las asumimos deliberadamente, a ellas y a su falta de bases. Ambas condiciones a la vez.

Intelectualmente, si el mundo es ese absurdo, seguir en él por la razón que sea implica asumir ese absurdo. Entonces sólo tiene congruencia indagar y precisar esa irracionalidad: «la razón de mi sinrazón». O sea, perseguir lo imposible. Intentar precisar las leyes del caos, describir con absoluta exactitud las realidades más delirantes, todo lo que escapa a la precisión. Sólo así, con la mayor disciplina filosófica y hasta matemática, podremos «tomar una foto» al absurdo. No por ser caóticas, las leyes del caos dejan de ser leyes. La realidad es lo más irreal que existe, pero es lo único que existe.

[2001]
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Joseph Beuys (1 & 2)

Beuys, 1941


Aquí me permito incluir un ejercicio en alemán que corrigió mi maestra Karin Vogt. Varias de las siguientes frases las pulió ella.


Joseph Beuys (1921-1986) ist sicher der berühmteste deutsche Künstler der Nachkriegszeit. Im Folgenden einen Text, den ich als Zusammenfassung eines Buches schrieb. (Das Buch ist Joseph Beuys von Heiner Stachelhaus, List Taschenbuch Verlag, Berlin, 3. Auflage 2008.)

KAPITEL I- HERKUNFT

Am 21. Mai 1921 wurde Joseph Beuys in Krefeld geboren. Er wuchs in Kleve auf. Seine Sprache war niederrheinisches Platt—tatsächlich war „dat Jüppken“ sein Spitzname.

Sein Vater war Geschäftsführer einer Molkereigenossenschaft, seine Mutter Hausfrau. Im Buch wird nicht erwähnt, ob Joseph Beuys Geschwister hatte oder nicht. Jedoch steht dort, dass er keine enge Beziehung zu seinen Eltern hatte.

Die Hauptleidenschaft von Beuys gehörte der Natur. Gewöhnlich wanderte er auf dem Land, er war ein Tierliebhaber und „legte sogar im Elternhaus eine botanische Sammlung an“. Sein unruhiger Geist brachte ihn dazu während eines Jahres auf Wanderschaft mit einem Zirkus zu gehen.

Am stärksten beeindruckend war für den Schüler Beuys die Entdeckung des 1919 gestorbenen Bildhauers Wilhelm Lehmbrucks und dessen Werk in einem Buch.

Für diesen bestand die Bedeutung der Kunstwerke vor allem in deren seelischer Gehalte. Außerdem sagte er, dass „jedes Kunstwerk etwas von den ersten Schöpfungstagen haben müsste.“ Deswegen lag die Emphase auf Intensivität, Tiefe, Direktheit und —nach Lehmbruck— „dem Animalischen“.

Dazu kamen noch die Bewunderung von Beuys an Edvard Munch und seine Lektüre der Werke von Søren Kierkegaard und Knut Hamsun—einer Art „Existenzialisten“.

Goethe, Schiller, Leonardo da Vinci, Paracelsus, Richard Wagner und Richard Strauss schenkte er ebenfalls seine Aufmerksamkeit—einer wirklichen Auswahl von Naturwissenschaft, Mythos und Existenz.

KAPITEL II- DER KRIEG

Sobald 1940 Beuys sein Abitur ablegt hatte, meldete er sich zur Luftwaffe in Posen. Zunächst als Funker, danach als Sturzkampfflieger eingesetzt, gehörten diese Erfahrungen jedoch nicht zu den beeindruckendsten in seinem Leben, denn Beuys war geistig „ weit weg vom Krieg...“

Nur ein einziges Ereignis war in diesen Jahren für sein Leben absolut grundlegend. 1943 erlitt Beuys auf der Krim einen Absturz. Sein Flugzeug wurde fast total zerstört und sein Flugkamerad kam dabei ums Leben. Er wäre fast an seinen gefährlichen Verletzungen gestorben, wenn eine Gruppe nomadisierender Tataren ihn nicht gerettet hätten. Sie pflegten ihn und —wie Stachelhaus schreibt— „salbten seine schweren Wunden mit tierischem Fett, wickelten ihn in Filz ein, damit er warm wurde...“

Danach kehrte Beuys zur deutschen Armee zurück, aber seine Erfahrung wurde zu einem sehr beeindruckenden Erlebnis für ihn und dieses wiederum führte ebenfalls zu einer tiefgehenden Umgestaltung seiner Persönlichkeit.

Die Kunst wurde nach dem Krieg die berufliche Entscheidung von Beuys.

Lo que es es

En una obra de arte hay que limitarse a la pura realidad, a lo que es, pues ello es todo lo necesario, ni menos ni más. Dice Alfonso Reyes: «Ante una frase de Mozart que se desenvuelve y se resuelve, nos sentimos tentados a exclamar: “¡Tiene Ud. razón!”»* Esa reacción importa: saber que algo en una obra es inevitable, primordial. La necesidad es un criterio estético.

Mi ideal es la armonía entre forma y contenido: esto es el clasicismo. El órgano es creado por la función, no viceversa. Es decir: hay que honrar el fuego, no la antorcha.






* Alfonso Reyes. «En torno a la estética de Descartes» (originalmente de 1937), en: Obras completas, XII: Grata compañía; Pasado inmediato; Letras de la Nueva España, Fondo de Cultura Económica, México, 1960, pág. 95.

Velázquez en 120 palabras


Velázquez elimina lo innecesario para conseguir un realismo visual y no táctil: una descripción no minuciosa en la cual se diluye la línea a través de pinceladas muy libres aplicadas con un virtuosismo no ostentoso. Así, concilia el verismo más concreto con las formas más abstractas y emancipadas. Ello se alía a una conciencia de la metapintura. No existe en su obra el patetismo, sino una humanidad directa y concreta, a veces captada en «instantáneas» congeladas. Todo lo permea un general sentimiento de modestia, móvil de todo su arte. Y en el fondo hay un sentimiento de la nobleza del Arte de la Pintura.

Desarrolla un naturalismo por la economía.

En Velázquez, las personas y las cosas se limitan a ser.






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