viernes, 29 de mayo de 2020

Predicar entre los ya convertidos

Yo me siento dividido ante las discusiones.

Por un lado, sé que todos podemos equivocarnos, también que todos tenemos un sesgo, y que es difícil estar preparados acerca de una gran cantidad de temas.

Sin embargo, cada día soy más impaciente ante gente que no se sale de su "corralito" mental. Me he sorprendido a mí mismo diciendo que _ellos_ son escoria epitemológica, cabezas duras, lelos.

Eso me ha servido para reafirmar mi postura y para evitar la pérdida de tiempo que supone una discusión con —digamos— un conspiranoico o algún fan de Avelina Lésper.

Sin embargo, ello no me ayuda a salir de mi burbuja ni a que mis ideas alcancen a otras personas.

Me pregunto: ¿cuáles son los requisitos mínimos para que una discusión valga la pena? ¿Por qué hay gente que no parece tenerlos (se me ocurren: argumentos, información, investigación previa sobre el tema)? ¿Y por qué pienso que yo sí los tengo? ¿No me estoy portando como los que tanto critico?

Y lo más acuciante es: ¿la verdadera comunicación es posible? ¿No será que más bien nos pasamos la vida predicando entre quienes ya están previamente convencidos?
En fin...

lunes, 11 de mayo de 2020

'Palermo Palermo' (1989-90) de Pina Bausch


[Hace dos días vi el video completo de la obra Palermo Palermo de Pina Bausch, filmado en 1989-90. Hice para mí mismo una especie de relato de esta obra imposible de resumir. Seguramente hay lagunas en mi narración, pero pienso que son pocas y menores. Me falta ubicar los títulos de las piezas musicales y los créditos. No he agregado casi ninguna interpretación, al menos deliberadas ni que yo haya detectado.]

Sube el telón. Se derrumba una pared de tabiques que no estaban unidos con cemento ni con nada.

Una mujer ansiosa se dibuja con tiza un tache en la cara. Hace una breve secuencia de danza que yo interpreto como feliz. Dos hombres la acuestan en el piso. «Toma mi mano», ordena ella a gritos. Los hombres obedecen. «Abrázame», exige ella, pero rechaza lo que ella misma pide. Se arroja tierra encima. «Aviéntame tomates a la cara. Aviéntame tomates al estómago.» Ella llora. «Llévenme fuera.»

Un hombre trae cargando a una mujer que está en posición fetal. Unos hombres cargan a tres mujeres. Otros hombres hacen correr a otro individuo, manipulándolo como si éste fuera una marioneta. Al fondo, unos ayudantes levantan algunos de los tabiques derribados. Al fondo hay una explosión brillante. Una mujer en camisón escala una pared apoyada sobre la espalda de un hombre. Suenan campanadas por varios minutos. Varias mujeres y hombres se acuestan sobre el suelo.

Un hombre sirve un líquido en copas y se moja la cara. Sirve agua en las manos de una mujer. Ella sirve el agua de sus manos en las manos de otra mujer; varias personas se pasan esa misma agua de mano en mano. Una última mujer se queda con apenas unas gotas.

Una mujer ordena un vaso de agua a una camarera. La camarera le pregunta cuál es el límite de su tarjeta de crédito. La que ordena contesta que $400,000. Ante esa respuesta, la camarera le dice que qué pena, que no le puede servir.

Un hombre carga un ramo de varitas secas y hace reverencias. Cuatro hombres traen a una mujer que sostiene una botella en la mano; la mujer atrapa la botella entre las rodillas y la inclina para que el líquido se derrame: la botella es como una especie de pene que orina. Las campanadas terminan.

Un hombre en blackface y con sombrero fuma; se inclina para exhalar humo hacia el suelo. Un hombre sirve platos de comida en un mantel que está sobre los tabiques; un perro come de los platos. La mujer ansiosa de la primera escena se acuesta en el piso; un hombre le envuelve con ropa las manos y los pies. Ella se hinca y arrastra sus manos y pies mientras dice: «Ich mag keine Perlen» («No me gustan las perlas»), aunque lleva puesto un collar de perlas.

Un hombre le levanta y baja los brazos a una mujer mientras ella inhala y exhala profundamente. Él le da respiración de boca a boca. Ella hace una secuencia de danza. Una mujer sonriente con abrigo de pieles y tacones se lleva a la mujer.

Una mujer con vestido de noche echa azúcar en una copa que tiene un líquido. Se pone azúcar en los labios. «Antonio, kiss me,» ordena; Antonio la besa.

Un hombre vacía sobre el piso un bolso lleno de monedas. Una mujer que trae una plancha se detiene junto a él. El hombre plancha la cola del vestido de la mujer mientras ella lo trae puesto. Un hombre con brazo enyesado se quita el yeso y lo guarda en una bolsa de plástico; se pica la pantorrilla con un alfiler y dice «Au!» mientras mira a la mujer que traía la plancha.

Una mujer con túnica negra dibuja algo con gis en el piso. Otra mujer se sienta ante una mesita y bebe de una taza; se quita dos anillos y los traga.

Un hombre sujeta a una mujer por las espaldas y la levanta. Repite varias veces la acción. Otro hombre carga a otra mujer también repetidas veces; al final la envuelve en una tela. Después este hombre expone los senos de la segunda mujer. Ella cuenta: «…28, 29, 30…», etc.

Una mujer carga a un hombre que se ve desfallecido. Otro hombre carga a una mujer mientras ésta trepa la pared y corre. Entonces varios hombres también la cargan. Ella camina sobre las manos que ellos han puesto sobre el piso. Ella se acuesta sobre los pies de ellos, que están en hilera, de modo que ellos la cargan con sus pies.

Una mujer dice: «Das ist ein Zigeunerlied» («Ésta es una canción gitana»), «Ich kann nicht schlafen» («No puedo dormir») y más frases.

La mujer ansiosa de la primera escena dice: «Oh, I learned from Archilochus about the nightingale» («Oh, yo supe por Arquíloco acerca del ruiseñor»), y dice más frases. Termina con un «Oh, oh, oh, oh.»

Hay un dueto de danza. Un hombre se pone un calcetín y los zapatos mientras mira una televisión apagada. Entonces enciende la televisión, en la que se proyecta un documental. Una mujer con tacones trae comida en una charola y se acuesta. El hombre le da botellas.

Un hombre somete a otro mientras un tercero aplaude a la manera de un músico de flamenco (pero muy lentamente). El sometido , cuando puede irse, apaga la televisión.

Entra una mujer con espaguetis crudos en la mano. Dice: «Estos espaguetis son míos», y va mostrándolos uno por uno mientras recalca con firmeza que ella es la dueña. (Ver minuto 48.)

Un hombre —que lleva una bata parecida a la que usan los boxeadores— trae un pedazo de carne amarrado en la muñeca. Corta un pedazo de esta carne y la asa sobre la plancha. El hombre empieza a nadar sobre el piso mientras una mujer le vierte agua de una botella. Después el hombre se sienta a leer el periódico, el cual se quema un instante después . Mientras esto último ocurre, suena una música triunfal.

Un hombre dirige golpes hacia una mujer, pero interpone su propia mano, de tal manera que la mujer nunca recibe los impactos. La mujer patea varias veces el trasero de un segundo hombre; éste poco a poco le va dando a ella varios paquetes: son bolsitas (con un contenido que no distinguí) que él trae escondidas en la ropa.

Unos diez personajes arrojan basura sobre el piso: papeles arrugados, vasos de plástico, ropa, etc. Una mujer barre. Otra mujer coloca en el piso unos platos de cerámica. Un hombre cruza el escenario cargando una maleta; saca piedras de la maleta mientras dice: «Los musulmanes viajan con piedras. Las piedras son un templo ante el cual rezar.» La mujer que barre hace un gesto dramático y se queda inmóvil mientras un hombre la acuesta como si ella fuera un maniquí.

Un hombre cuenta varias anécdotas breves, por ejemplo: «El perro sabía que moriría pronto, así que él mismo se fue a morir dentro de un bote de basura.»

Una mujer se sienta ante una mesita donde hay varios pares de zapatos. Le grita a un hombre: «Antonio, ich glaub’ es fehlt Benzin» («Antonio, creo que no hay gasolina»). Menciona temas y objetos inconexos con los que sueña. Se levanta por un instante mientras gime. Se vuelve a sentar y se va cambiando de zapatos. Llega otra mujer.

Un hombre ayuda a otro a dar pasos de ballet. Una mujer llega y un tercer hombre se acuesta junto a ella. La mujer se saca un chicle de la boca y lo estampa en la suela de su zapato. Ella se va al fondo y se para de cabeza; en esa postura insulta al hombre que hacía ballet.

Otro hombre da manzanas a una mujer. La mujer coloca una manzana frente a cada uno de sus senos. Mientras las manzanas están ahí colocadas, el hombre muerde una. Otros dos hombres hacen malabares con más manzanas.

Varias personas arrojan fruta contra la pared del fondo. Empieza música que me parece árabe o gitana. Todos los miembros de la compañía pasan uno a uno a hacer breves secuencias al ritmo de la música. Este baile es impulsivo y me da la impresión de estar improvisado en buena medida. Una mujer barre la basura. Un hombre, vestido en drag, parodia la Estatua de la Libertad. Varios ayudantes se van llevando tabiques. La música árabe y las breves secuencias siguen sin pausa mientras esto ocurre. La Estatua de la Libertad trae un letrero: «Pause / Intervallo». Algunas personas del público se levantan mientras el baile árabe sigue en escena. Tras varios minutos la música acaba y los bailarines salen del escenario. Aplausos. Intermedio.

SEGUNDA PARTE
Una mujer con vestido y tacones juega con una pelota. Ahí mismo se pone otro vestido. Se tarda en subirse el cierre. Se pone perfume. Trae a escena un refrigerador con ruedas. Dice: «Mi hermano y yo hacíamos bolas de nieve en invierno. Las guardábamos en el refrigerador para el verano.» Se va.

Entran dos hombres con gabardinas. Una mujer chorrea leche en el piso alrededor de ellos. Ellos se peinan. Otra mujer, que lleva palomas en las manos, los saluda con un beso.

Un hombre golpea dos piedras entre sí. Se ve nervioso. Saluda al público hieráticamente. Hace un torpe malabar con unas cuentas. Sopla una pluma de ave y la atrapa en el aire con unas pinzas.

Una mujer cuenta el cuento «Das Mädchen und die Rose» («La doncella y la rosa»). Luego baila un solo. Después barre el piso con su pelo.

Una mujer entra contando: «…26, 27…», etc. Trae una silla y botellas de agua mineral. Saca tres bragas de una bolsa de plástico y se las va poniendo, una encima de la otra, bajo la falda. Se sienta. Agita el agua mineral y le saca el gas. Otra mujer le quita bravuconamente la silla.

Llega la mujer ansiosa de la primera escena. Pide a dos hombres: «Toma mi mano, abrázame, abrázame más fuerte, bésame, toca mi pelo, toma mi cabeza.» Los hombres obedecen sin chistar pero ella rechaza lo que ha pedido. Hace rebotar su cabeza sobre las manos de uno de los hombres.

Un hombre se «acuchilla» lenta, débil e inexpresivamente con espaguetis crudos.

Un hombre coloca en el piso unos bultos (que me parecieron panes). Carga al hombre de los espaguetis. Se rasura con máquina, se sienta ante una mesita. Bebe de una copa, pero como la copa está adherida a la mesa, tiene que levantar también a ésta para beber. Carga a una mujer, y cuando la sostiene en lo alto, la mujer cae semidesnuda; el hombre se queda con el vestido en las manos. El hombre se pone un mandil, fríe un huevo sobre la plancha, dispara balazos sobre la mesa. La mujer semidesnuda se ha tapado el torso con un mandil y hace movimientos con los brazos mientras sujeta un encendedor en cada mano. Él le da un libro para que ella se siente a leerle algo. Ella lee: «Der verlassene Mann» («El hombre abandonado»). Varios hombres le besan la mano al hombre; traen cinco pianos verticales con ruedas; tocan música. Una mujer con velo negro se sienta a oír a los cinco pianistas mientras bebe cerveza. Atrás hay niebla (de una máquina de humo).

Se corta súbitamente la música de los pianos. De inmediato se oye música que me pareció árabe o gitana. Nueve mujeres bailan al unísono, formadas en dos hileras paralelas al borde del escenario. Al mismo tiempo, otra mujer se toma una selfie con una cámara; después pide a un espectador que le tome una foto.

Un hombre con gabardina, sentado, recita algo al ritmo de una marcha que alguien toca en el piano. Una mujer pide que le sirvan agua en una copa; un hombre la hace dar piruetas mientras ella sostiene la copa en la mano, de modo que el agua se derrama. La mujer baila un solo; le pide autoritariamente a un hombre que le tome fotos. Después ella le toma fotos a él mientras otro hombre la hace dar piruetas de nuevo.

Un hombre con gabardina se acuesta en el piso y se pinta las uñas de la mano izquierda. Otro hombre con gabardina llega. Los dos se quitan las gabardinas. Uno de ellos lava su camisa en una cubeta y se la vuelve a poner, mojada. El otro se desnuda al fondo del escenario y se baña sentado. El de la camisa mojada enciende una vela y se gotea cera sobre el brazo.

Una mujer se pone azúcar en los labios y pide a un hombre que la bese; él la obedece. Ella solicita: «Toca algo para mí», y el de la camisa mojada —que ahora se ha colocado varias velas encendidas encima del antebrazo derecho— toca el saxofón. La mujer saca un collar de perlas y otras joyas de un tazón de vidrio. Otro hombre acompaña la música con piano. La mujer da gracias al del saxofón y la música termina. Otra vez la mujer se pone azúcar en los labios, pide «Bésame», es besada y se va.


Veintidós personas se ponen manzanas en la cabeza. Hacen dos hileras paralelas al borde del escenario y avanzan lentamente, codo a codo, con música solemne de banda de metales.


La escena se corta súbitamente y entonces 20 personas avanzan poco a poco de derecha a izquierda del escenario, encorvadas, dando saltitos al unísono. Suena música de gaitas.


Acaba la música de gaitas. Del techo bajan árboles y se acomodan sobre el piso. Un hombre narra con micrófono el cuento «Der Fuchs und die Gänse» («El zorro y los gansos»). La última frase es: «Los gansos siguen rezando.» Fin.


Zigeunerlieder: »Drohung«, »Das Mädchen und die Rose«, »Der verlassene Mann«, »Klage«.



"Las políticas culturales del país deben ser un tema transversal" [una nota de Notimex]


2020-05-09 22:26:17 CULTURA
Las políticas culturales del país deben ser un tema transversal
*Carlos Lara habla sobre la función del Estado en materia de estrategias culturales
Por Cristóbal Torres
México, 9 de mayo (Notimex).— Carlos Lara es investigador sobre los derechos culturales; a finales del año pasado presentó su libro intitulado El Salario Emocional de la Cultura. El precariato como modelo de gestión cultural, donde analiza el estado de la gestión cultural de los más recientes 20 años en el país. Participó en la reforma al Artículo IV constitucional para establecer el derecho a la cultura y también formó parte del diseño de la Ley General de Cultura y Derechos Culturales.
Lara estima que la actual administración federal inició con un proyecto muy ambicioso al decir que “de la cultura del poder íbamos al poder de la cultura”; pero al final, señala, “todo se quedó en un slogan”.
Menciona que únicamente se ha visto una reducción al presupuesto y la desaparición de instituciones que permitían el emprendedurismo en México, como ProMéxico, “lo desaparecieron sin generar nada a cambio; también desaparecieron el Instituto Nacional del Emprendedor”.
Agrega que desde el Poder Legislativo también se han impulsado una serie de reformas como la promovida por Susana Harp, que modificó el capítulo tercero de la Ley Federal del Derecho de Autor con respecto a la libertad de utilizar obras de arte popular o artesanal. En palabras de Lara, “prohíbe a los artesanos ser emprendedores; es una medida retroactiva en perjuicio de los artesanos”.
El investigador expresa preocupación ante la eliminación del emprendedurismo, “me preocupa que desaparezcan ese tipo de instituciones y que agrupen todo en el Poder Ejecutivo para después dar dinero, porque eso nos lleva a un asistencialismo cultural; hay que tener cuidado porque eso es muy peligroso”.
Lara menciona que las políticas culturales deben ser un asunto de Estado, no de gobierno, donde participen los tres poderes. Considera muy grave que las principales políticas culturales del país vengan únicamente desde el Ejecutivo.


Vuelta a un presidencialismo
Ejemplifica que el programa de trabajo que presentó en su momento Jaime Sabines como primer presidente de la Comisión de Cultura “fue un calco del programa de cultura que presentó Salinas de Gortari en campaña”.
Señala que el Poder Legislativo comenzó su labor activa en 2009, cuando se impulsó la reforma que estableció el derecho a la cultura en el Artículo IV, “a partir de ahí se empezaron a modificar leyes como la de monumentos o la relativa a estímulos fiscales, que más tarde derivó en el Efiartes”. Agrega que hasta el Poder Judicial, a través de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, empezó a interpretar el derecho a la cultura durante el año de 2012.
No obstante, hoy en día observa un panorama distinto, “hemos vuelto al decreto, desmantelando instituciones y quitando presupuesto; hemos vuelto a un presidencialismo, cuando ya teníamos un avance y estaban participando los tres poderes en el desarrollo de políticas culturales, eso es muy grave”.
El autor sugiere que las estrategias culturales deben ser implementadas de forma transversal con las demás secretarías. Parte de su estudio de gestión cultural involucra reconocer que los agentes culturales no pueden hacer todo el trabajo, hay un límite donde la tarea se vuelve interdisciplinaria y debe involucrar otros actores.
“Hay que precisar hacia dónde va el desarrollo cultural, pero no únicamente desde la Cultura, sino involucrando a otras secretarías; por ejemplo, en el corto plazo, con la Secretaría del Trabajo y la Secretaría de Hacienda; y ya en el mediano plazo incorporas a Educación, Sedesol y Turismo”.
Asegura que las políticas culturales deben ser contextuales y analizar el entorno jurídico del país. Uno de los grandes pendientes es el tema laboral de los agentes culturales. “Necesitamos una reforma a la Ley Federal del Trabajo; venimos proponiendo desde hace tiempo una ruta que han seguido otros grupos de la sociedad civil, como las trabajadoras domésticas, es decir, se puede acceder a un modelo de seguridad social… ¡sí se puede!; podemos partir del régimen de incorporación voluntaria que existe en la Ley del IMSS y de ahí para adelante”.


NTX/CTM/MBS

Tomado de:
http://www.notimex.gob.mx/ntxnotaLibre/768484

Cuestionario sobre la ENAP, hoy FAD


[ENAP = Escuela Nacional de Artes Plásticas. 
FAD = Facultad de Artes y Diseños. La institución pertenece a la Universidad Nacional Autónoma de México.] 1. ¿Cuántos años? Estuve los cuatro reglamentarios, ni más ni menos, de 1994 al 98. Pero hice la tesis y los trámites de titulación en ratos muertos de los siguientes cuatro años. 2. ¿Primer extra? Ninguno. 3. ¿Primera impresión? “No sé qué hacer aquí.” 4. Lugar para saltarse clases: Ninguno. Todos eran inadecuados. 5. Primer crush: Sí.


6. ¿La escuela fue tu primera opción?
Sí. Tampoco se me ocurría ninguna segunda opción.

7. ¿Fue lo que esperabas?
No.
  • En cuando a los maestros: alrededor del 80% eran mediocres e ignorantes, estaban desmotivados y frustrados, nos confundían y nos quitaban el tiempo, aun cuando no fueran malas personas.

  • En cuanto a mí: esperaba que mi carrera se resolviera en clase, pero la vida real ocurre fuera del salón y de la escuela. Sería triste si culpara a la escuela de mis propios reveses veintidós años después de que egresé.

  • En cuanto a todo: el arte contemporáneo valía verga a casi todos, incluyéndome. Predominaba entre varios maestros —aunque no entre todos— un discurso dividido entre la Escuela Mexicana y la Ruptura (¡ya treinta años vieja!); referencias frecuentes a la escultura geometrista que predominó en México en los años setenta; y una práctica de post-expresionismo mal plagiado de Gilberto Aceves Navarro.

  • En las materias teóricas muchas lecturas estaban asumidas desde perspectivas obsoletas. En los talleres prácticos difícilmente se le veía utilidad alguna a la teoría. No existía diálogo reflexionado con el vigoroso mundo del arte contemporáneo que existía fuera de la escuela. En los noventa sólo unos pocos maestros de la ENAP pensaban en términos contemporáneos; Diego Toledo y José Miguel González Casanova estaban entre ellos, pero trabajaban en posición marginal.

  • Me di cuenta de casi todo eso ya al final.

8. Materias favoritas:
  • Dibujo IV y V.
  • Orden Geométrico en 3er y 4° semestre.
  • Teoría del Arte.
  • La de Renato Esquivel en 7° y 8° (no la de 5° y 6°, que era atroz).
  • Huecograbado.

9. Mejor recuerdo:
La música que oí en esa época, sobre todo rock alternativo. Mucho Radioactivo, 98.5 FM.

10. Maestros favoritos (por orden de aparición):
  • Roberto Caamaño.
  • Jaime Levy.
  • Armando Torres-Michúa.
  • Renato Esquivel.
  • Luis Argudín, con quien entré como oyente después de que egresé.

11. Peor clase.
Geometría en 1er y 2° semestre. Eran manualidades como de Cositas.

12. ¿Lugar favorito para echar coto?
El autobús de Xochimilco al Centro Histórico.

13. Carrera que no debería estar en la facultad:
Todas deben estar en la escuela, hoy facultad.

14. Mejor café:
No tomaba café entonces.

15. Cinco amistades más notables:
Eduardo, Lourdes, Dhante, Santiago, Carolina, Iliana. A Javier lo traté después de egresar. Puse siete amigos sin orden especial. Y como diría Cerati: “Algunos siguen hasta hoy.”

16. Adjunto favorito:
Maru y Édgar en huecograbado. Ellos daban la clase que el titular nunca impartió.

17. Lugar favorito de estudio:
El metro, el autobús, mi casa.

18. Materia más pesada:
Ninguna era pesada. Artes Visuales fue una carrera barco, quizá aún lo es.

19. Último crush:
Sí.

20. ¿Regresarías?
No creo. Lo haría sólo si tuviera una excelente razón, que no he tenido en casi un cuarto de siglo.

21. ¿Estuviste en algún paro?
No, no hubo paros mientras estudié ahí. El paro enorme estalló en abril de 1999, pero yo había egresado casi un año antes.

22. ¿Qué le dirías al tú del pasado?
  • Desde el 1er semestre busca material sobre pintura alla prima; las veladuras sólo son una opción entre muchas.

  • Expón y publica mucho, donde te dejen.

  • Conoce a curadores.

  • La escuela está bien pero no te va a resolver la carrera. Esta profesión es 99.99% autodidacta.

  • Busca a más artistas no objetualistas para conocer qué dicen.

  • Visita La Esmeralda para saber qué hacen ahí.

  • Visita escuelas de otras artes.

  • Busca material sobre Los Grupos; ya existe Ex Teresa. [Una amiga de mi generación me hizo este comentario: "Yo sí investigué Los Grupos; fueron el tema de mi tesis. Casi toda la bibliografía eran fotocopias de cosas escritas a mano y comunicaciones intercambiadas entre los integrantes. Fue interesante y divertido hacerla."]

  • Planea qué vas a hacer después de egresar.

  • Desde 1er semestre lee Teoría Crítica y "French Theory" porque por ahí va a estar la reflexión en los siguientes lustros.

  • Aunque te cague hacerlo, socializa más.

  • No pienses que la gente, por famosa y prestigiosa que sea, sabe siempre lo que hace. El arte, como casi todas las disciplinas humanas, está hecho por personas que la mayor parte del tiempo no tienen plena conciencia de cómo, desde dónde, por qué y para qué actúan. Tú haz tus cosas y confía en ellas.

  • Entra a todas (todas, TODAS) las convocatorias.

  • La depresión es tratable.

23. ¿Quién debería hacer este cuestionario?

Quien quiera.


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domingo, 26 de abril de 2020

¿Qué va a pasar con el Fonca? Entrevista a Marina Núñez Bespalova en Canal 22, martes 21 de abril de 2020.

[A continuación transcribo la entrevista que le hicieron a  Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo de Cultura de la Secretaría federal de Cultura, en el programa Noticias 22 del Canal 22 de la televisión mexicana. Apareció el martes 21 de abril de 2020.] 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Hoy vamos a dar un giro a nuestros Enfoques para dar certidumbre a la comunidad artística, comunidad creativa, a la que también se debe Canal 22: recordemos que ésta es la esencia y el espíritu de esta emisora. Y por eso es importante subrayar: ¿qué va a pasar en el futuro con las iniciativas que se han tomado? Hubo mucha confusión, mucha incertidumbre desde el pasado 2 de abril, cuando en el Diario Oficial de la Federación se publicó las restricciones que iba a haber para ciertos fideicomisos. Pero hay excepciones. ¿Y qué va a pasar con el Fonca? Para platicar de todo esto y mucho más, me da mucho gusto saludar esta noche en el estudio a Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo de Cultura de la Secretaría federal de Cultura, para platicarnos al respecto y, en efecto, despejar estas dudas, Marina. Porque de repente hay comentarios, de repente las redes sociales también enloquecen. Es muy importante dar certeza, certidumbre a los artistas. ¿Qué va a pasar ahora que el Fonca se circunscribe a la Secretaría de Cultura? Buenas noches. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Qué tal, buenas noches. Yo agradezco este espacio y esta oportunidad para poder explicar un poco el proceso en el que estamos ahora. 

Quiero decirte que el Fonca, que es un mandato (el mandato es una de las categorías de los fideicomisos), siempre ha dependido de la administración pública federal. Hasta antes de la creación de la Secretaría de Cultura, el mandato formaba parte de una dirección general: se llamaba Dirección General del Fonca. Con la creación de la Secretaría de Cultura se perdió esa estructura que cubría la operación y le daba certidumbre administrativa al propio Fonca. Hemos estado durante todos estos últimos años, y así se recibió al propio Fonca, sin una estructura operativa que la cobijara. Es así que —si ustedes se fijan— en los distintos escenarios donde se publican los presupuestos de la federación ustedes no verán aparecer al Fonca. ¿Por qué? Porque no tiene ese marco referencial administrativo. Lo perdió. 

Lo que nosotros dijimos también, también si hacen memoria, cuando en marzo justo del año pasado también mencionamos que una de las cosas que íbamos a hacer iba a ser reforzar la estructura operativa del Fonca. Y yo misma mencioné que en algún momento tendríamos que ponerle una dirección general de nuevo. Ése es el proceso en el que estamos ahora. 

¿Qué sucede en estos momentos? En estos momentos lo que hay que asegurar es que el Fonca tenga un presupuesto todos los años, asignado para él. Que no esté, como ha estado hasta ahora, con un presupuesto que está junto con otros presupuestos, adscritos a una subsecretaría. El Fonca no tiene ahora asignado nada para él. Ya después, a partir de cada mes, se va alimentando el mandato. 

Quiero decir también —porque aquí hay mucha información que se está manejando, quizá no con mucho conocimiento; es natural, es información muy técnica—: este mandato no es un mandato que tenga recursos, como suelen tenerlo otros mandatos. Este mandato funciona casi como una estructura, como una dirección general. Es decir: cada año tiene que esperar a que le caiga un presupuesto, con la agravante de que el Fonca, a diferencia de una dirección general, administrativamente realmente no existe. No existe como estructura. Simplemente es una cuenta bancaria que tenemos con una fiduciaria, hasta ahora Banamex, en la que se suele depositar cada año —como se deposita en el resto de las direcciones generales— un presupuesto. Y este presupuesto está calculado en los compromisos que se tienen de acuerdo a las convocatorias que se publican. 

Bueno, ¿qué es lo que se está haciendo ahora? Ahora lo que se está haciendo —y el acuerdo al que se llegó con la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de la Función Pública— es justo que se le diera certeza administrativa y certeza jurídica. Es decir, el Fonca vuelve a tener una dirección general. Esta dirección general además da la oportunidad de reforzar uno de los programas insignia del Fonca, que es el Sistema Nacional de Creadores. 

Debo decir que el mandato como tal, el Fonca, no tiene ningún instrumento jurídico que lo sostenga. Simplemente se firmaron, a lo largo de los años, diversos “contratos de mandatos” (que se llaman) entre la Secretaría de Cultura o el Conaculta y la fiduciaria Banamex. Pero no hay ningún decreto de creación de un mandato como ése. 

Entonces, ¿qué es lo que estamos haciendo ahora? Lo vamos a poner en estructura a través de una dirección general. Aprovechamos el único decreto que existe, que es el del Sistema Nacional de Creadores, y en ese decreto vamos a incluir otros programas además del Sistema Nacional de Creadores. El Sistema Nacional de Creadores, como todos o mucha gente sabe, es un programa que apoya a creadores consolidados, con una trayectoria probada. Ahora lo que vamos a hacer es integrar a este sistema (realmente hacerlo un sistema), vamos a integrar a Jóvenes Creadores, vamos a integrar algunas otras piezas que pueden hablarnos de todo un cuerpo, de un todo. Así como casi siempre se hacen símiles con el Sistema Nacional de Investigadores, por ejemplo, donde hay distintas categorías de investigación, algo muy similar estamos intentando formar con el Sistema Nacional de Creadores. ¿Esto qué va a hacer? Que le va a dar certeza jurídica a, como mínimo, siete programas que maneja el Fonca. 

Por otro lado, hay otros proyectos y otros programas que no van a desaparecer. En eso ha sido muy clara la secretaria de cultura y el propio presidente de la república. No va a desaparecer ninguno de los programas que maneja el Fonca. Ninguno. Lo que pasa es que se va a reordenar. Como digo, una parte se reordenará dentro del Sistema Nacional de Creadores, aprovechando que ya tiene un decreto, y otra parte estará dentro de otro programa de apoyos a la cultura, como ya se venía manejando. Estamos reordenando. 

Y hay una parte muy importante que sí es un logro de estas charlas, digamos, que se tuvieron, y es que se va a conservar la posibilidad de un mandato para que en ese mandato pueda haber un gran programa de donativos. Porque en muchas ocasiones hay instituciones u organismos internacionales que quieren aportar a ciertos proyectos culturales, hay también iniciativa privada que muchas veces quiere hacer colaboraciones. Bueno, pues va a seguir existiendo la posibilidad de hacerlo a través de donativos. Pero también esto hay que regularlo de mejor manera. 

Es decir, ahora nosotros como administración pública tenemos un reto muy importante, y es hacer que la funcionalidad que ha tenido el Fonca con la figura que ha tenido —frágil en su tiempo; en otro, un poquito más reforzada—, bueno, ahora que siga teniendo la efectividad y la eficiencia y sobre todo que no afecte a los beneficiarios que cada año —o cada determinado tiempo, de acuerdo a las convocatorias— está recibiendo un presupuesto. 

Con esto también quiero decir que el Fonca no va a cambiar sus mecanismos de selección. Que los programas entren a una dirección general que forma parte, digamos, del todo central de la Secretaría de Cultura, no quiere decir que los mecanismos de selección de las distintas convocatorias cambien. Hemos pasado, pues, los 31 años de vida que tiene el Fonca perfeccionando estos mecanismos. El año pasado nos dimos a la tarea de retomar varias de las inquietudes de la comunidad e intentamos mejorar muchos de los mecanismos del propio mandato. Por ponerte un ejemplo: se insacula; la insaculación se hace sobre una base de datos mucho más amplia e inclusiva. Esa base de datos antes únicamente estaba conformada con los miembros del Sistema Nacional de Creadores. Ahora, todo aquél que haya participado en el Fonca con ciertas características puede ser elegible. Y toda la comunidad Fonca es la que va a seguir calificando los proyectos. Es la que va a seguir conformando los distintos comités. Hay comités: el Comité de Artes, está el Consejo Directivo del Sistema Nacional de Creadores, y los distintos comités que se forman de acuerdo a cada una de las convocatorias. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Era otra gran preocupación… 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Así es. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. …quién va a calificar, quién va a evaluar. Pero las convocatorias que se hicieron siguen. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Ésas continúan, 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Las becas continúan. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Así es. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Y ahorita no hay problema, porque quienes van a evaluar hacia futuro son las mismas personas que lo han hecho. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Es lo mismo. Es más: el reto no es nuestro; ahora es un reto más —digamos— administrativo. Lo sustancial del Fonca, el corazón del Fonca, ése permanece, porque si no, no tendría razón de ser. Es decir: ahí sí tengan la plena certeza de que una de las líneas principales que tuvo el Fonca desde su creación es que la selección era entre pares. La selección seguirá siendo entre pares. El año pasado renunciamos como funcionarios públicos, como gestores culturales, a formar parte de los distintos comités de selección, y eso lo vamos a seguir manteniendo. Nos parece un buen ejercicio de transparencia, y eso además nos lo ha pedido la propia secretaria de Cultura. Que estas cosas que hemos estado ganando con la comunidad se conserven. 

Entonces lo que quiero decir es: ahora hay convocatorias abiertas que van a seguir su camino. Esto es un proceso muy largo; de la noche a la mañana no se cambia de figura. Van a continuar. Se va a ser consecuente con los compromisos que se ha hecho con esas convocatorias. Quienes están ahora en activo van a seguir recibiendo su apoyo. Eso sí quiero por favor que estén tranquilos, porque no es así. Lo que estamos haciendo simplemente es un reordenamiento administrativo. Y sí quisiera comentar que este reordenamiento administrativo puede ser quizá en la historia del Fonca una de las mejores oportunidades que tenemos para reforzarlo, para que nunca más pueda haber ninguna duda sobre la pertinencia o no de un instrumento así. 

Quiero decir que el Fonca se fue debilitando por —entre otras cosas— las distintas observaciones del Órgano Interno de Control, o de la Auditoría Superior de la Federación, que se fue haciendo a la operatividad del Fonca. Entonces ahora por fin atendemos todo lo que se nos está pidiendo. Lo hemos estado haciendo desde el año pasado y creo que ésta puede ser una gran oportunidad de verdad para crear esta “tercera pata”, como yo le llamaba, de la política cultural en México. Tenemos dos grandes institutos, el Fonca es uno de los brazos más importantes que tiene ahora Cultura a nivel público. Y sí quisiera dar la certeza de que estamos trabajando. 

Éste es un proceso complicado, es un proceso de reto, de pensar mucho entre administrativos, entre jurídicos, para ver cuál es la mejor solución, de tal suerte que tampoco nos coma el pasmo administrativo. Que ése es otro de los temores que se han tenido: que si uno entra a administración central, todo se vuelve más complejo. Yo quiero decir que hay muchos ejemplos que nos hacen pensar que eso no tiene por qué ser así siempre. 

Estamos trabajando en ese camino y yo lo que quisiera pedir es que nos tuvieran confianza en ese sentido: todo esto y todos los trabajos que se hicieron previos en el Fonca el año pasado, todas las charlas, todos los cambios que también se realizaron como los que te dije, de los comités de selección. Estábamos también en un proceso de hacer mixtos los distintos jurados, que me parece que es algo que ha estado pidiendo la propia comunidad. Estamos trabajando en ello, y vamos a continuar trabajando en ello. Nos interesa mucho la representatividad nacional. El Fonca se enriquece con programas, adhiriéndose a programas de los estados. El famoso Programa de Apoyo a la Creación en los estados también forma parte del Fonca desde el año pasado. ¿Esto qué provoca? Que tengamos bases de datos más representativas, más ricas, y que además tengamos la real posibilidad de que el Fonca —o como se llame la dirección general— acabe siendo realmente nacional. Y que permee y que beneficie a muchos otros. 

Ahora, hay otro punto también que puede permitirnos esta nueva figura: nos puede permitir también tener la posibilidad de crear nuevos programas o de reforzar los ya existentes. ¿Por qué? Porque cuando ya existes en el presupuesto, tienes la posibilidad de crecer. Entonces son varios puntos que estamos analizando, que no lo queremos hacer con prisa. Conocemos perfectamente bien la institución que recibimos, la que tenemos en las manos; conocemos perfectamente el valor simbólico que tiene. Y además quizá sea uno de los proyectos más importantes y de verdad que salieron de la propia comunidad artística. 

Quisiéramos que la comunidad nos diera ese voto de confianza, que vamos a estar informando sobre cómo vamos —si es el deseo de la propia comunidad—. Estamos en la mejor disposición de dar la información que quieran; lo hemos estado haciendo, y tengan por seguro que vamos a continuar con ese trabajo. Ésta es una institución que merece ser reforzada. Lo dijimos desde el día uno. Y estoy segura de que va a existir toda la voluntad para poder lograrlo. Y hay un plus en todo esto, que no es menor, y es que hay mucha gente trabajando en este proyecto que ha estado en el Fonca —yo misma en distintas circunstancias—, y que conocemos cuáles son las virtudes de este proyecto. Entonces, pues está en buenas manos. Y vamos a trabajar en ello. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Y en este escenario que planteas, Marina, también me gustaría subrayar —porque así parece con esta categorización— que se va a diversificar muchísimo también las aristas que se pueden abonar a esta dirección general, que son mucho más allá de las que conocíamos hasta ahora. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Sí. Es que eso también nos va a permitir cierta flexibilidad. Mira, se cree que el mandato como figura era muy flexible. Sí. En teoría todos los fideicomisos los son. Pero éste era un fideicomiso muy debilitado. Éste no tenía la posibilidad de crecer. Y por lo que dije: porque no existía o no existe realmente. Lo que le vamos a dar es existencia. Una vez dándole existencia, uno puede pedir, programar, proyectar dentro de las líneas que la administración pública te requiere. Puedes aparecer en un proyecto, puedes aparecer en un programa de cultura. Es decir, aquí realmente lo que hemos ganado con una decisión así, pues, es la existencia, que no es poco. Y entonces, a partir de eso, ya hay que ponerle cuerpo a todo. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Pues habrá que esperar ahorita, lo que queda es esperar. Pero sí dar certidumbre… 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Sí, claro. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. …a la comunidad artística, a la comunidad creativa, de México, insistimos, y no sólo a los que estaban circunscritos al Fonca, sino es una ampliación muy grande la que se va a hacer ahora que forma parte ya de la Secretaría de Cultura. Habrá que conocer más adelante… 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Claro. 

…cuál será el nombre de esta dirección. Y reiterar la apertura que tiene la Secretaría [de Cultura] de [estar en] comunicación. Hoy la secretaria no nos pudo acompañar porque está en Palacio Nacional y mañana tiene una reunión con la UNESCO —virtual por supuesto—, pero convocada con los ministerios de cultura. Pero es muy importante saber que está esta puerta abierta para la comunidad creadora. Que antes de que se vayan con un tuit, o antes de que se vayan con la incertidumbre —que ahorita es la palabra de moda en estos días—, pues se asesoren y sepan cuál es el destino de un órgano tan importante como lo es el Fonca, y que así como planteas el escenario, Marina, pues se antoja promisorio. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Pues mira: yo igual aprovechando que estoy aquí, quizá poner a disposición —no sé, eso habrá que verlo—, habrá que armar los mecanismos en la propia Secretaría, aquí mismo en Canal 22. Si quieren podemos abrir un espacio para preguntas, que podemos ir solventando en algún otro momento. Nosotros a través de algún canal con mucho gusto lo hacemos. Ahora que lo estás diciendo, me viene esta idea, creo que sería lo más sano. Y así estamos informando de alguna manera todo el tiempo sobre las dudas que se puedan presentar. 

Quiero decir que todo esto —los movimientos, las dudas— ha sido muy legítimo. Éste es un instrumento muy querido, tradicional, y además importantísimo. Y bueno, quizá de todos los programas es el programa de la comunidad. Entonces la Secretaría de Cultura no tendría razón de ser sin la comunidad artística. Entonces nuestro primer objetivo, en este sentido, es —por supuesto— darle certidumbre. Y déjame ver la posibilidad de implementar un canal para resolver dudas y les hacemos llegar las normas. A ver cómo le hacemos para poder entrar en una comunicación más directa. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Lo celebramos, lo agradecemos. Y además aquí en Noticias 22 estará siempre la puerta abierta tanto para la comunidad artística, donde estén, como por supuesto para la Secretaría de Cultura, a quienes nos debemos, para saber por dónde van esos puntos de coyuntura y que no haya malos entendidos. Y que sepan que esto es para bien de la comunidad artística en el país. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Es lo que pretendemos. Nadie tiene mala voluntad aquí. Todos estamos trabajando para un mismo fin. Y créanme que estamos muy pendientes de lo que pasa allá afuera y estamos tratando de reaccionar a ello. Y pues el Fonca lo estamos trabajando: el Fonca o lo que se forme —la “Unidad”, la estamos llamando así—. Y esperemos que de verdad sea una entidad de muy largo aliento. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Esperemos que así sea, y aquí estaremos insistiendo en ello y dando cuenta de cómo va este proceso, Marina. Y hay otros temas que me gustaría abordar. Digo, ya quedó aquí lo del Fonca más que aclarado. Lo relatas de una manera muy prístina, muy clara, entonces no creo que haya dudas. Si las hay, vamos a establecer estos canales. Después nos pondremos ya de acuerdo con las autoridades pertinentes para hacerlo. Pero también subrayar: bueno, ya también está también San Ildefonso, está el FIDUINI, el Foprocine, también ya sumados a esto. Y la voluntad que tiene, que hemos demostrado y que hemos consignado día con día, la Secretaría de Cultura ante esta emergencia hay que subrayarlo, el programa Contigo a la Distancia, ¡qué bien está funcionando! Hace ratito presentábamos la nota de lo que está haciendo la Cineteca Nacional. ¿Cuál ha sido la respuesta a propósito del mismo? 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Pues mira, ha sido muy buena. Hemos tenido… Curiosamente la mejor respuesta ha sido en todos aquellos experimentos que hemos estado haciendo de la plataforma digital. Más que pasar programas tradicionales a una plataforma digital, lo que estamos haciendo es estirando esa plataforma y viendo hasta dónde nos da. Por ejemplo, hicimos hace dos fines de semana el primer festival virtual musical. Tuvimos 25,000 personas. Creo que es más o menos llenar el Estadio Azteca tres veces. Son públicos que sería muy extraño tener en un espacio físico. Estuvieron ahí y son cosas que nos sorprenden. Tenemos muchos tutoriales y talleres que están dedicados a la población. Estos tutoriales o talleres se llenaron. Hubo inscripciones en seguida. Ha habido muy buena respuesta a las distintas curadurías que tiene Imcine a través de su propia plataforma. Tenemos también muchos recorridos virtuales que se están utilizando. Como he dicho en algunas otras entrevistas, es quizá el momento en el que mucha gente está descubriendo realmente los espacios culturales que tiene. Hay mucha gente que no conoce el Palacio de Bellas Artes; y eso que no nos extrañe: eso sucede. Lo están conociendo a través de la plataforma. Hay muchos sitios arqueológicos que también estamos conociendo. Llegará el momento en que quizá podamos ir a todos esos sitios, pero por ahora tenemos un lugar donde podemos acercarnos a ellos. 

Y también es una nueva mirada, y yo creo también que es una sumatoria a toda la oferta cultural tradicional que ya tenemos como entidad pública. Entonces quizá incluso pensemos en que permanezca más allá de esta época porque está creando nuevos públicos. Está creando públicos que acceden con mayor facilidad a la oferta cultural. Y creo que todas esas cosas que tenemos a favor, acabaremos valorándolas y quizá tomando decisiones que permitan que una plataforma como ésta continúe. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Nuevos públicos y nuevos creadores también. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Totalmente. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Y ayer decíamos hace ratito: la convocatoria fue sorprendente, más de 3,000 trabajos se recibieron en Arte en Movimiento. Mañana les vamos a dar a conocer los ganadores. Está muy nutritivo también el premio: son $20,000 para los ganadores. Y está la convocatoria Hecho por Canal 22 también, para hacer —con sus celulares, con sus equipos profesionales— sus videos, sus cortometrajes de unos cinco minutos, que se estarán proyectando en nuestra pantalla. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Sí, mira, sobre eso quiero decirte que la secretaria Frausto nos instruyó desde el primer día que pensáramos en nuestros creadores. Sabemos que la situación va a ser muy complicada para muchos de ellos, se han cerrado espacios de trabajo natural. Y lo que hicimos fue hacer… tuvimos una primera reacción a través de las convocatorias. Entonces las convocatorias son para apoyar a nuestras comunidades. Hay varias abiertas ahora, se han cerrado ya muchas otras. Ésta era la más grande, en efecto. Hay una, se va a beneficiar a alrededor de 1,500 creadores de distintas categorías. Esto no quiere decir que sea la única; va a haber muchas otras que van a estar saliendo. Es la manera que encontramos de trabajo colaborativo y de respeto también al trabajo del otro. 

La relación que tenemos con los creadores es: nosotros necesitamos de tu trabajo y tú puedes aportárnoslo. Tenemos la plataforma para difundirlo. Aprovechémonos entre nosotros. Las convocatorias son una manera quizá democrática para poder acceder —a través de la calidad de los productos que presentas— a los apoyos que te esté dando ahora la Secretaría de Cultura. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Y con esto reforzar que la cultura no es un accesorio. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. No. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Es fundamental para mantener cualquier país andando. Y qué bueno que existan estos esfuerzos, qué bueno que existan estas plataformas para que en medio de lo que estamos viviendo, lo que quiera que sea esta pandemia, podamos seguir con este desarrollo, con este impulso, y con este reconocimiento. Que me llama mucho la atención lo que me digas: gente que no conoce el Palacio de Bellas Artes, hoy, gracias a Contigo en la Distancia, ya lo visitó. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Sí. Es así. Y además decirte que no podríamos imaginar la vida sin la cultura. Porque la cultura no sólo es ir al Palacio de Bellas Artes a un concierto. La cultura es cuando te pones a cocinar en tu casa, cuando tu abuela teje una colcha, cuando alguien canta en las fiestas patronales: eso también es cultura. Entonces siempre hay algo, alguna manifestación cultural alrededor de nuestra vida. Desde la gente que se pone audífonos para hacer el quehacer, hasta la gente que se sienta y escucha un concierto. Entonces hay público para todo, hay cultura —digamos— para todos. Y aquí la cuestión es que finalmente tenemos que reconocernos como entes culturales todos nosotros. Todos estamos produciendo cultura de alguna manera. Y la obligación, o uno de los objetivos que tiene la Secretaría de Cultura, es reforzarlo. Y es hacer que realmente tus derechos culturales, que son también derechos a la creación, permanezcan. 

Y vuelvo a lo del Fonca: el derecho a la libertad de creación sigue intacto. Y va a seguir intacto en tanto se respete este asunto que yo decía de la calificación entre pares. Ahí que no quede la menor duda: somos los primeros en defender la libertad creativa en todos los ámbitos, además del ámbito del Fonca. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Pues ya lo escucharon. Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo de Cultura de la Secretaría federal de Cultura, muchas gracias, gracias por estar aquí esta noche con nosotros. Gracias por aclararnos, insisto, este panorama, y celebramos de verdad el Contigo en la Distancia que está haciendo toda la Secretaría de Cultura en conjunto con las distintas aristas, con los distintos brazos que la conformamos. Muchas gracias y enhorabuena. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Gracias a ti, gracias a ti. Muchas gracias. 

RAFAEL GARCÍA VILLEGAS. Y a quedarse en casa ahora sí. 

MARINA NÚÑEZ BESPALOVA. Sí, todos.
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